Carcinoma Anaplasico
Fecha: 22 de mayo de 2002
Diagnóstico: Carcinoma Anaplasico
Eran las 3 PM del 19 de julio de 2000. Yo recibí una llamada telefónica
descorazonadora del director de Patología de The Mayo Clinic. El diagnóstico
del tejido de mi padre era un carcinoma adenoescamoso agresivo, pobremente diferenciado
que se elevaba de una glándula salival menor. ¡Muy raro, muy mortal!
¡El jefe de patología me ofreció su pésame! Mi padre
es casi mi única familia. Él no era un buen candidato quirúrgico
debido a una enfermedad del corazón severa, y optó para la radiación.
Yo soy enfermera clínica especializada y una firme creyente en la medicina
alternativa o complementaria. Yo puse a mi padre en un protocolo de anti-carcinogénicos,
la "manera natural", antes de y después de su terapia de radiación.
Durante este periodo de tiempo, Una mujer en la que yo me encontré de manera
improvisa, me contó la historia de su hija que fue diagnosticada con cáncer
ovárico. Ella tenía 40 años en el momento de diagnóstico.
El cáncer ovárico es de ataque insidioso. Para cuando los síntomas
ofrecen un diagnóstico e intervención, es, demasiado a menudo, muy
tarde.
La mujer procedió a decirme sobre una sustancia llamadas Poly MVA. Su
hija había estado tomándolo por varias semanas previas a la extirpación
quirúrgica del ovario "canceroso".
Milagrosamente, la biopsia de tejido del post-operatorio resulto NEGATIVA.
¿Un milagro? ¿Quizás? Los milagros son la intervención
de un Dios espiritual en el mundo corpóreo. Los milagros llegan de muchas
formas. En este caso, fue como Poly MVA.
Con la incalculable y por siempre apreciada asistencia e instigación de
Tim Matson, yo obtuve el Poly MVA.
Como detalle, déjeme decirle que yo viví en el extranjero durante
muchos años en un país inundado en superstición. Yo soy supersticiosa,
en un sentido universal y espiritual y no aventurare en poner en palabras, lo
que e transpirado. Ni haré mención del nombre de mi padre. Basta
con decir que Tim Matson y Poly MVA fueron la manera de Dios de intervenir.
Marijo Ana
Ciudad de Nueva York - primavera 2002
Fecha: 22 de mayo de 2002
Diagnóstico: Carcinoma Anaplasico
Eran las 3 PM del 19 de julio de 2000. Yo recibí una llamada telefónica
descorazonadora del director de Patología de The Mayo Clinic. El diagnóstico
del tejido de mi padre era un carcinoma adenoescamoso agresivo, pobremente diferenciado
que se elevaba de una glándula salival menor. ¡Muy raro, muy mortal!
¡El jefe de patología me ofreció su pésame! Mi padre
es casi mi única familia. Él no era un buen candidato quirúrgico
debido a una enfermedad del corazón severa, y optó para la radiación.
Yo soy enfermera clínica especializada y una firme creyente en la medicina
alternativa o complementaria. Yo puse a mi padre en un protocolo de anti-carcinogénicos,
la "manera natural", antes de y después de su terapia de radiación.
Durante este periodo de tiempo, Una mujer en la que yo me encontré de manera
improvisa, me contó la historia de su hija que fue diagnosticada con cáncer
ovárico. Ella tenía 40 años en el momento de diagnóstico.
El cáncer ovárico es de ataque insidioso. Para cuando los síntomas
ofrecen un diagnóstico e intervención, es, demasiado a menudo, muy
tarde.
La mujer procedió a decirme sobre una sustancia llamadas Poly MVA. Su
hija había estado tomándolo por varias semanas previas a la extirpación
quirúrgica del ovario "canceroso".
Milagrosamente, la biopsia de tejido del post-operatorio resulto NEGATIVA.
¿Un milagro? ¿Quizás? Los milagros son la intervención
de un Dios espiritual en el mundo corpóreo. Los milagros llegan de muchas
formas. En este caso, fue como Poly MVA.
Con la incalculable y por siempre apreciada asistencia e instigación de
Tim Matson, yo obtuve el Poly MVA.
Como detalle, déjeme decirle que yo viví en el extranjero durante
muchos años en un país inundado en superstición. Yo soy supersticiosa,
en un sentido universal y espiritual y no aventurare en poner en palabras, lo
que e transpirado. Ni haré mención del nombre de mi padre. Basta
con decir que Tim Matson y Poly MVA fueron la manera de Dios de intervenir.
Marijo Ana
Ciudad de Nueva York - primavera 2002
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